Distribuidoras plantean cobrar canon a usuarios que inyecten renovables por usar la red

14-02-2018

ADEERA presentó un documento al Ministerio de Energía y Minería de la Nación destacando aspectos necesarios para que la reglamentación de la Ley 27.424 pueda aplicarse de manera virtuosa. Se espera que durante este cuatrimestre el marco regulatorio que habilitará a todo usuario nacional la inyección de energía renovable a la red eléctrica esté en funcionamiento.

La Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA) envió a las autoridades del Ministerio de Energía y Minería de la Nación un documento con propuestas sobre aspectos que se deberían tener en cuenta a la hora de que sea aplicada la Ley 27.424, de Generación Distribuida mediante energías renovables.

“Lo que tiene que figurar, necesariamente, es la remuneración que establece cada Ente Regulador (provincial) para el sostenimiento de las redes”, subraya ante la consulta de Energía Estratégica Claudio Bulacio, gerente de la entidad.

Para el dirigente es primordial que el Valor Agregado de Distribución –VAD, que corresponde a la recaudación de las distribuidoras por servicios de operación, mantenimiento e inversiones en redes- no se vea afectado por esta medida. Para ello se pide que en cada conexión se instalen dos medidores, uno que controle la entrada y otro la salida de energía eléctrica.

Existe una polémica en torno a este tema porque están quienes consideran que el usuario (prosumidor), al inyectar energía limpia suficiente, comienza a dejar de hacer uso de la red eléctrica.

Sobre este punto, Bulacio esgrime dos argumentos. Uno tiene que ver con que el prosumidor no está inyectando energía eléctrica las 24 horas del día todos los días. “El usuario la requerirá (a la red) en el momento que su fuente no genere energía, por caso durante días nublados o por la noche”, para aquellos usuarios que decidan instalar un panel solar fotovoltaico en su vivienda.

El otro punto tiene que ver con la peligrosidad del efecto ‘espiral de la muerte’, donde las compañías, ante la necesidad de sostenerse y ver afectados sus ingresos, deben aumentar sus cargos a los usuarios que no están en condición de prosumidores –que generalmente son los de menor poder adquisitivo-, pudiéndose generar una situación de crisis.

“En todo el mundo se ha resuelto así y donde no se dio de esa manera, el esquema (de generación distribuida mediante energías renovables) no dio resultados”, concluye el gerente de ADEERA sobre este tema.

Otro punto que destaca Bulacio es el control que debiera tenerse sobre las futuras conexiones para “preservar la seguridad de las personas e instalaciones”.

“Estos equipos –explica el dirigente- deberán estar certificados y responder a que cuando no hay energía en la red, sea por una interrupción por trabajos de mantenimiento, se interrumpa su inyección de energía renovable a la red, porque si no podría suceder una tragedia con los operarios que estén trabajando en el lugar”.

Se espera que dentro de este cuatrimestre (posiblemente el mes que viene) el Ministerio de Energía y Minería de la Nación tenga listo el decreto reglamentario de la Ley 27.424.

Consultado sobre qué efectos podría tener su pronta aplicación, Bulacio calcula que al principio el número de usuarios que decidan inyectar energía renovable a la red eléctrica no será masivo. “Como todo proceso nuevo va a llevar un tiempo de adaptación, de conocimiento”, supone.

Para el representante de las distribuidoras del país a través del paso del tiempo se generará una curva ascendiente de contribuyentes interactuando con el tendido eléctrico. “Va a tener que ver con los incentivos que haya, su difusión (dentro de la sociedad civil) y los costos de los equipos”, puntualiza.

Bulacio señala que a futuro esto generará “un gran desafío a las distribuidoras al momento de realizar la operación”. Explica: “podrá suceder durante un día de sol, que los usuarios tomen su propia energía, pero de golpe podría nublarse y que se pase de un 10 por ciento de uso de redes al 80 o 90 por ciento”, señala. “Se deberá estar más alerta a los cambios meteorológicos y más alertas a la fluctuación de la demanda”, cierra.

Autor
Guido Gubinelli
Fuente
Energía Estratégica